Apnea del sueño Flex

22 Jul Síndrome de Apnea del Sueño (SAS)

DR. JAVIER ALBARES –  Según un estudio de la Sociedad Española de Sueño (SES), se estima que entre 5 y 7 millones de personas en nuestro país sufren apnea del sueño y más del 80% no están diagnosticadas.

Apnea del sueño

La apnea del sueño se produce por una obstrucción parcial (hipopnea) o completa (apnea) de la vía aérea superior durante el sueño. Ocurre como consecuencia de una excesiva relajación de la musculatura de la orofaringe. Produce una disminución de la oxigenación en sangre y tejidos, cuyas mayores repercusiones son a nivel cerebral y cardíaco.

Hablamos de SAS cuando se registran más de 5 paradas respiratorias (totales o parciales) por hora de sueño.

El principal problema del SAS, y motivo por el cual es una patología tan infradiagnosticada, es que muchos pacientes no tienen consciencia de realizar apneas y tampoco tienen repercusión diurna.

Síntomas

Algunos de los síntomas que nos pueden hacer sospechar que podemos sufrir un SAS son:

  • Somnolencia diurna: es el síntoma principal, pero no todos los pacientes lo sufren. La causa de esta somnolencia es el sueño superficial sumado a los microdespertares que se producen durante la noche debido a las apneas.
  • Cansancio durante el día, especialmente por la mañana.
  • Ronquidos: no deben ser considerarlos “normales” ni ser atribuidos a un signo de buen dormir. Cuando aparece el ronquido, aconsejamos que se consulte siempre para descartar patología asociada.
  • Boca seca.
  • Dolor de cabeza por la mañana.
  • Cambios de humor.
  • Pérdida de memoria.
  • Nicturia, con despertares nocturnos para ir a orinar.

El diagnóstico del SAS es sencillo y se realiza mediante un estudio del sueño (polisomnografía nocturna).  Consiste en la colocación de sensores en el paciente que nos permiten estudiar la cantidad y calidad del sueño, número y duración de despertares, y parámetros respiratorios precisos tales como el ronquido y las posibles apneas.

Una vez se confirma el diagnóstico de apnea del sueño, se pautará el tratamiento más adecuado en función de la tipología y gravedad del SAS.

Los tratamientos más habituales son el CPAP en los casos graves o moderado con factores de riesgo cardiovascular asociados. Los dispositivos de avance mandibular en los casos leves-moderado. En ocasiones, casos muy seleccionados, la cirugía puede solucionar el problema. Siempre es imprescindible añadir medidas higiénico-dietéticas, evitar sobrepeso, tabaco y alcohol, así como fármacos con efecto relajante muscular.

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