Parasomnias

10 Ene Parasomnias por el Dr. Javier Albares

DR. JAVIER ALBARES –  Las parasomnias son trastornos del sueño, habitualmente benignos y que predominan en la infancia y adolescencia. Tienden a desaparecer con la edad. En ocasiones pueden mantenerse hasta la edad adulta. Presentan una gran predisposición genética, siendo muy frecuente que existan antecedentes familiares.

Las parasomnias más habituales son:

  • Somniloquia: Altamente frecuente, la persona emite sonidos durante el sueño, sin ningún tipo de voluntariedad.

En ocasiones el contenido de lo que dice no se entiende, aunque pueden llegar a emitir palabras e incluso frases con sentido. Las emociones también pueden estar presentes, y la persona puede llegar a gritar, reír o llorar. Estos episodios suelen tener una duración de segundos o minutos, y la persona que los sufre no tiene ningún recuerdo.

  • Despertares confusionales: Consiste en un despertar parcial dentro de las 2-3 primeras horas de sueño, con desorientación en tiempo y espacio.

Habitualmente la persona que los sufre suele realizar movimientos sencillos, como sentarse en la cama, mirar a ambos lados. En adultos, pueden ir acompañados de un comportamiento violento o inadecuado. Los episodios suelen durar entre 5 y 20 minutos.

  • Sonambulismo: Son episodios que comienzan durante el sueño lento y que llevan a la deambulación del sujeto.

Suelen levantarse de la cama, merodear por la habitación o la casa, con los ojos abiertos y la mirada perdida. Capaces de esquivar objetos. Habitualmente, la persona está calmada y suelen tener conductas elaboradas (ordenar / desordenar cajones, habitaciones…). Es frecuente que hablen y actúen en relación a lo que están soñando. Una vez despiertan del episodio, pueden parecer confusos. La amnesia es típica en esta parasomnia.

  • Terrores nocturnos: El episodio comienza con un despertar brusco acompañado de llanto o grito con sensación de miedo intenso, frecuencia cardíaca irregular y excesiva sudoración.

El paciente puede referir sentirse atacado por monstruos, animales, bichos, etc., y su comportamiento será de defensa ante esa amenaza. A menudo, salen de la cama de forma violenta. Si el paciente se despierta durante el episodio o una vez éste ha finalizado, se mostrará desorientado y confuso. En ocasiones, recuerdan el sueño que les ha causado miedo. Los episodios suelen tener una duración de entre 2 y 10 minutos. Son muy frecuentes en niños pequeños y poco en adultos.

  • Pesadillas: Este trastorno se caracteriza por la aparición repetida de sueños prolongados, con contenido vivido con angustia y que son recordados por la persona que los sufre.

Estos episodios suelen finalizar con un despertar. Las emociones que se generan suelen ser negativas, incluyendo ansiedad, miedo, ira, etc. El trastorno por pesadillas suele ser más frecuente en la edad infantil y suele ocurrir durante la fase REM (aunque no es exclusivo de esa fase de sueño).

  • Sexsomnia: Es un trastorno en el que la persona presenta conductas de índole sexual mientras está dormida y que no recuerda en el momento de despertarse.

Las conductas abarcan desde la masturbación hasta el intento o la consumación de relaciones sexuales con el compañero de cama. En mujeres son más frecuentes la masturbación y las vocalizaciones de carácter sexual y, en los hombres es más frecuente el intento de consumar el coito.

El diagnóstico de las parasomnias es clínico, aunque la realización de un estudio del sueño es en ocasiones necesario. Es importante descartar que sean secundarias a cualquier causa que fraccione el sueño, como pueden ser los trastornos respiratorios del sueño. Su curso suele ser benigno aunque es necesario en ocasiones tratarlas si son frecuentes, afectan a la calidad del sueño del paciente o ponen en riesgo su integridad.

 

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