04.05.2011

El martes nos levantamos ya con la inquietud de estar en los últimos días.
Ya solo nos quedan 2 días y todo empieza a precipitarse hacia el final.
Ayer era nuestro último día con temática y con invitados, el día dedicado a solidaridad, así que empezamos abriendo una puja en nuestro Facebook para subastar la colcha que nos hizo peSeta y nuestro famoso cabecero, ya que ambos objetos han tenido muchos fans a lo largo de estos días.

Al poco nos vino a visitar Miriam, una chica de Cadiz que ha empezado ella sola un proyecto muy loable. Miriam, una persona con inquietudes sociales y que estudia arquitectura en Sevilla, tiene un familiar con autismo, al que le cuesta aprender de forma verbal, pero cuando ella y su familia empezaron a buscar libros que les ayudaran a explicarle y enseñarle cosas de una manera más visual, se encontraron con que había muy poco material al respecto. Así que decidió ella misma hacer un libro para enseñarle a su primo de 3 años como hacer pis por su cuenta y poder prescindir del pañal, algo que consiguieron en tan solo una semana gracias a un libro que transcribe las palabras a signos gráficos, tanto abstractos como concretos, permitiendo a su primo aprender de una manera más adecuada a su estructura mental. De esta manera inició Aprendices Visuales, un proyecto con el que quiere editar libros, tanto de aprendizaje y entretenimiento para niños con autismo, síndrome de Asperge o Down, a los cuales les cuesta aprender de una manera más verbal, auditiva y temporal, pero que tienen una gran capacidad para para recordar formas visuales y asociarlas con palabras o conceptos, comprendiendo mejor la información presentada de forma visual y secuenciada.

Para elaborar este material ha contado con la ayuda de ARASAAC, un portal que precisamente ofrece estos recursos gráficos. Miriam además colabora con otras personas y asociaciones similares, ya que entiende que es mucho mejor trabajar de forma colaborativa para conseguir un bien común. Entre todos están tratando de buscar la financiación o el patrocinio para poder desarrollar este proyecto ya que está convencida que tiene que ser sin ánimo de lucro; con unos ojos brillantes nos contaba como su sueño era el día que fuera a las asociaciones a repartirles los libros gratuitamente. Por ahora solo tiene uno, el que hizo para su familiar, pero lo ha hecho bajo licencia Creative Commons y lo tiene en su web para descargarlo de forma libre. “Lo importante es hacer algo bueno en general” nos dice cuando le preguntamos que le ha llevado a montar todo esto; la felicidad es más real, más profunda, más duradera nos cuenta; encontrar algo que te llena te hace feliz, y sobre todo resulta gratificante si con ello ayudamos a la gente.

Lo bueno del ejemplo del Miriam es que nos enseña que para ser solidario no hace falta irse a otro país, con hacer algo bueno en nuestro entorno más cercano, la familia, la comunidad, el vecindario, estaremos haciendo algo bueno por los demás, y es posible que eso mismo pueda ser extrapolable a otras personas en cualquier parte del mundo, porque al final todos somos igual y tenemos los mismos problemas.

Para nuestra penúltima comida decidimos hacer sushi, ya que es una de las cosas que más nos ha divertido estando aquí, y justo cuando lo terminamos recibimos a Makiko, una japonesa que lleva dos años afincada en Madrid atraída por la comida y una filosofía de vida más slow que la japonesa. El pasado 11 de marzo, cuando Japón se vio afectado por el terremoto y el tsunami resultante, Makiko se quedó en shock y ante la impotencia de estar lejos de su hogar y sus seres queridos, pensó en hacer algo para demostrar su afecto y apoyo, no tanto en el nivel material sino más en el espiritual. Así se lo ocurrió recurrir a una antigua tradición japonesa, según la cual para conseguir realizar un deseo uno tenía que construir 1000 grullas de origami; pero como ella sola no podía pidió ayuda a través de internet para que la gente hiciera su propia grulla, le hiciera una foto y se la mandara a Makiko a través del correo electrónico para que ella lo publicara en un blog creado ex profeso para ello. La respuesta de la gente ha sido tan increíble que ya va por cerca de las 7000 fotos recibidas, enviadas desde toda España, mucha gente de América Latina, incluso India y Corea.

Además y de forma paralela el pasado 26 de marzo montó una expo en el centro de Madrid para exponer 1000 de estas fotos e intercambiarlas por otras tantas grullas físicas que la gente traía o hacía allí mismo.


Makiko cree que Japón necesita desesperadamente un cambio de forma de vida, pues nos contaba que ahora es todo lo contrario al estilo slow; de hecho el tsunami a obligado a los japoneses a tomarse las cosas con más calma, a ahorrar energía, incluso a estar más presentes.
Nosotros hicimos lo propio y también confeccionamos nuestras grullas, ya que además estábamos entrenados gracias a la mini clase que nos dio Daniela el día dedicado a hobbies.

Justo cuando habíamos terminado llegó Cata, a contarnos el proyecto de Tierra de Amaní, la ONG a la que vamos a dedicar lo recaudado en la subasta del cabecero y la colcha. Tierra de Amaní empezó en 2006 con la creación en Tanzania de un centro de acogida para niños huérfanos o cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos; allí se les da una vivienda digna con agua, luz, un huerto y un gallinero donde cultivan su propio sustento, y por supuesto educación, ya que consideran que esto es lo más importante para facilitarles un futuro real; demás les proporcionan atención médica y psicológica. Actualmente dan residencia permanente a 42 niños, pero también crearon un comedor diario donde dan de comer dos veces al día a todos aquellos niños que se acercan por allí, aunque este proyecto en concreto ha pasado a manos de una ONG sueca que ahora se hace cargo de él. Otro de los proyectos que tienen ahora es la cesión de micro créditos para familiares con miembros seropositivos, que al pertenecer a sociedades muy tribales no tienen ningún tipo de apoyo o ayuda comunitaria. Darles la oportunidad de emprender y de valerse por si mismos les supone una gran motivación, sobre todo a personas que por la enfermedad y el rechazo social se encuentran en una situación límite.

Cata, que es publicitaria pero colabora con esta ONG de forma desinteresada desde hace varios años, nos insistía que allí con muy poco se consigue mucho y que lo más importante para ellos es la escolarización del mayor número de niños posibles, ya que en Tanzania solo el 50% de los niños van a la escuela primaria y un escaso 20% puede asistir a la secundaria que es obligatoriamente en régimen de internado, lo que supone un gran gasto. Precisamente el dinero recaudado en nuestra subasta irá destinado a pagar las matrículas para puedan mandar a los niños del Kili Center en edad de acceder a la escuela secundaria, lo que viene a ser unos 1000€ anuales por niño, cubriendo enseñanza, ropa, alojamiento, manutención, material escolar, etc. Actualmente ya tienen 21 niños internados y el resto de los chavales que van llegando a esa edad también quieren seguir con la educación, ya que tienen muy claro que es lo mejor para su futuro.

Estos 3 ejemplos demuestran como cada uno de nosotros puede hacer algo por ser solidarios con los demás, bien sea en nuestro entorno más cercano, con acciones más simbólicas que materiales pero que suponen un gran apoyo a la gente necesitada, o colaborando de forma activa con proyectos ya creados. Tres ejemplos de solidaridad que nos enseñaron que además servir de ayuda para otras personas, el hecho de hacerlas, de ser útiles y de hacer cosas de forma desinteresada, nos hace ser más felices, nos ayuda a conectar más con nosotros mismos, con nuestra bondad interna, nuestra compasión y nuestra capacidad para amar de forma incondicional.
Ayudando a los demás nos ayudamos a nosotros mismos.

Finalmente como habíamos anunciado, terminamos la subasta a las 21h con alguna pequeña confusión que fue rápidamente resuelta, quedando el cabecero en 305€ y la colcha en 350€, importe que irá de forma íntegra a pagar parte de la matrícula escolar de un niño en Tanzania, que esperamos sea uno de los motores del cambio a un mundo más sostenible y solidario.

03.05.2011

Día 38, en el que la cuenta atrás es ya un tema recurrente, ya que todo el mundo nos pregunta “¿qué vais a hacer cuando salgais?” “¿teneis ganas de que esto acabe?”. El final se acerca, las emociones se remueven y se encuentran en su propia contradicción. Por un lado, muchas ganas de acabar. Por otro lado, no quisiéramos que esto acabara, ¡lo hemos disfrutado mucho! Si algo hemos aprendido en esta cuarentena es que emociones encontradas no son excluyentes, y pueden convivir. Y así lo sentimos, tristes y contentos a la vez.
Tras el fondo de lo que se cuece con respecto a nuestros procesos, el río sigue fluyendo, y este día está dedicado a la temática de Comprar Slow.

¿Qué es Comprar Slow? Esta es una reflexión a la que invitamos a todo el mundo, ya que si algo compartimos todos es la acción de comprar. Todos somos consumidores en esta cultura. El movimiento Slow no excluye ni tampoco marca cómo se deben hacer las cosas. Lejos de esto, es un movimiento que propone parar para reflexionar, sentir y elegir de forma consciente en qué forma quiere hacer cada uno las cosas. Por lo tanto, comprar slow es comprar de forma consciente, un acto que nace de cubrir una necesidad auténtica. Si llevamos la presencia al acto de comprar es posible que topemos con automatismos; en la cárcel del “usar y tirar” el verdadero placer y disfrute se ve empañado, y el verdadero significado queda desvirtuado.

Revisemos el significado etimológico del verbo comprar:
El verbo latín de comprar viene del latín comparare. Comparare es en origen disponer, preparar o equiparse de cosas acumulándolas (prefijo con-, conjuntamente, encuentro), y también cotejar, hacer que algo se encuentre para establecer una comparación. Su doblete es comparar. Del sentido de cotejar y adquirir procede nuestro valor de comprar. Se forma el vocablo sobre el verbo latino parare (preparar, disponer, equiparar), y de él y sus prefijados procede una multitud de palabras como parar, paredero, paraje, reparar, separar, etc.
Se vincula este verbo a la raíz indoeuropea per(e) que también dio en latín el verbo parere (parir, dar a luz, engendrar) que generó palabras como parir, parto, pariente, parentesco, emparentar, partirienta, primípara, etc.

Parece que en su raíz este verbo parte de significados más amplios. Y sin salir de la cama teníamos la intención de ir más allá con esto, como hemos estado haciendo durante todos estos días con otros temas diferentes. Para ello se nos ocurrió ponernos en contacto con la Asociación del Banco del Tiempo de Rivas (http://www.bancodeltiemporivas.org/) y les pedimos que vinieran a compartir su experiencia con nosotros.
Esta es una altenativa muy interesante, y aunque se trataba de un día festivo Irene vino en representación de esta Asociación.

Llevan 6 años con este proyecto que consiste en un Banco en el que se intercambia tiempo. Como socio, uno pone a disposición su tiempo y sus habilidades y entra a formar parte de la lista de usuarios; Irene nos cuenta que colabora voluntariamente ayudando a gestionar las peticiones que van surgiendo. “No es necesario devolverle el tiempo a la misma persona que te lo dedica a tí; lo que sí es necesario es que las personas participen solicitando el tiempo de otros, ya que eso genera movimiento”, explica Irene.
El objetivo de este proyecto, además del intercambio de tiempo, es fomentar relaciones más sanas que no estén basadas sólo en el dinero y el interés. El objetivo último que se persigue es darle pie al compartir, al dar y recibir, afianzar las relaciones de la comunidad, de los vecinos.
¿Qué tipo de servicios puedes pedir? El más solicitado es el de informática, aunque también puedes contar con alguien que te ayude a planear la reforma de tu cocina, como hizo Irene, o también pedir un masaje, una carta astral, que te cosan los dobladillos, que recojan a tus niños del cole porque te surgió algo… El intercambio de tiempo es una ayuda entre vecinos y no sustituye al trabajo. Su repercusión es sobre todo a nivel de relaciones, nos explica Irene, pues al solicitar que alguien te dedique su tiempo es algo que no se paga con dinero.
Un fenómeno que observan es que hay mucha gente que se apunta, que se ofrece para dar su tiempo, pero no tanta gente pide recibir. Tanto dar como recibir nos hace más flexibles y tiene un gran efecto terapéutico y saludable porque estimula la interdependencia.
Es más fácil pedir un servicio si la gente se conoce, por eso en la asociación se proponen actividades y encuentros, como por ejemplo un curso de primeros auxilios, de defensa personal, de psicología, coach, sueños, cuentos…

En esta asociación hay gente de todas las edades, desde 19 hasta 82 años. Lola Lobo, una mujer de 82 años es una socia que ofrece su tiempo como cuentacuentos; de esta forma Lola da a los niños lo que ella no tuvo en su infancia. Todas las personas son bienvenidas a participar, siempre que vivan o trabajen en Rivas (ya que es una iniciativa vecinal) y siempre que vaya en persona para asociarse. Este es un punto importante para la asociación, conocer a las personas que entran a formar parte del Banco del Tiempo, ya que justo lo que se quiere potenciar es el encuentro entre las personas.
En Rivas Vaciamadrid se toma muy en cuenta la opinión ciudadana, atestigua Irene. Todo el mundo participa. La institución pide opinión a los niños en los colgios, por ejemplo, a cerca de cómo les gustaría que fueran los parques, las calles, el cole…
El Banco del Tiempo dispone de despacho y salas en La Casa de las Asociaciones, un espacio del que varias asociaciones pueden disponer y beneficiarse para funcionar. La convivencia entre asociaciones enriquece, según Irene, y además el espacio cedido por la comunidad es cuidado entre todos.
Intercambiar tu tiempo y compartir tus capacidades o habilidades aporta varias cosas positivas: te pones en contacto con la gente que tienes cerca, aumentas tu red social, la fortaleces. El Banco del Tiempo pone en contacto a gente que se necesita pero que no se conoce. Porque todos somos útiles en la medida que nos necesiten.
Gracias chicas por venir a visitarnos!! <

Otra visita burbujeante y con una propuesta super interesante fue la de Proyecto Adelita: La Red de Trueque Urbano. Laura nos contó cómo surgió esta idea del trueque: “Yo siempre hice trueque con mis amigos y buscando emplear mi tiempo en algo en lo que creyera y sintiera. Algo que me cambiara a mí y a mi mundo. Algo que también me influyó e inspiró fue ser madre; quise hacer algo para construir un mundo mejor.”
Proyecto Adelita está en el Palacio Gaviria, en la Calle Arenal 9, en el centro de Madrid. A la tienda puedes ir a dar una vuelta, a echar un vistazo, a llevar todo lo que tengas en casa y que no uses o ya no te guste. Tal y como ellos sugieren: “No te gastes, cambia” Al hacerte socio puedes comenzar el trueque. Actualmente ya son alrededor de 1500 socios participando y beneficiándose del trueque. De hecho, parece ser que el 80% de la gente que lo prueba, cuando se le acaba su primera tarjeta de puntos para trocar, repite. Buscar y encontrar tesoritos a cambio de cosas que acumulas en casa sin darles uso ¡parece que engancha!
Acumular por acumular, tener cosas por tenerlas, o porque te lo regalaron y no quieres tirarlo. He aquí la solución perfecta. Porque ademas, lo que no se queda en Adelita se va a otras asociaciones que abastecen a personas sin recursos, como La Brecha de Vallecas, o a proyectos vinculados con zonas en conflicto, como el Sahara. Aquí todo se aprovecha.
A cerca de qué tipo de personas participan como socios y voluntarios, Laura dice que todo tipo de personas; jubilados, adolescentes, amas de casa… personas de cualquier nivel adquisitivo.
Además de trueque en el local, Proyecto Adelita pone en marcha actividades para niños, como Sile Nole en el Matadero de Madrid, un taller de trueque hecho para niños en el que se llevaban los juguetes que ya no se usan en casa, y a cambio los niños se llevaban otra cosa diferente. O también el trueque de material escolar que se organizó en La Tabacalera de Lavapiés. En el blog http://adelitamadrid.blogspot.com/ hay información a cerca de todas las actividades, como por ejemplo el Curso de Formación en Educación al Consumo.
Hasta el momento no han recibido ningún tipo de ayuda por parte del Ayuntamiento ni de las instituciones. Laura nos cuenta cómo, aceptando que no iban a recibir ninguna ayuda en forma de dinero, se acercaron al ayuntamiento para proponer trueque: posibilidad de disponer de una furgoneta una vez por semana para transportar, usar la fotocopiadora, servicio técnico informático. Pero claro, esta forma de proceder a través del trueque no cabe de momento en nuestras instituciones por lo que parece. Aunque algo caló, porque han prometido que cederán un local próximamente. Ceder locales y establecimientos, a proyectos como estos, que se quedan vacíos en la situación económica actual es una buena forma de canalizar hacia la sostenibilidad. Ojalá estos tiempos de cambio e iniciativas como la de Laura abran camino para compartir los recursos que sí hay, además de disfrutar empleando el dinero de forma consciente y sostenible.
Esperar a tener el dinero para iniciar un proyecto o llevar a cabo un cambio o un sueño, es una trampa. En esto estoy de acuerdo con Laura; en un punto, lo más valioso son las ganas, la ilusión y la inspiración. El dinero no es el verdadero obstáculo para mover algo en uno mismo. !!Gracias por vuestra visita Laura, Candela y Javi!!

Y si pensábamos que el día se había acabado, ¡nada de eso! Porque vinieron a visitarnos los twiteros. No nos habíamos visto desde que todo esto comenzó. Fue un torbellino de risas y charla agradable, fue muy divertido y agradable volver a veros, despues de todo este tiempo en contacto por el twiter. Gracias chicos, lo pasamos genial!
Por cierto Joan, acabamos de ver el docu que nos recomendaste de Con Ánimo de Lucro sobre tu experiencia en Nicaragua. Una idea creativa para contar tus experiencias y opiniones a cerca de la situación.
!!!!Un abrazo twiteros y hasta siempre!!!

02.05.2011

Ayer se daban una serie de coincidencias muy peculiares, por una parte era el día del Trabajo y por tanto nuestro día dedicado al trabajo, pero curiosamente al ser el primer domingo de mayo también coincidía con el día de la Madre. Domingo día de descanso, día del Trabajo y día de la Madre, tres conceptos bastante irreconciliables agitados juntos en nuestra coctelera mullida.

Para empezar vino a vernos Mercedes Fadrique de La Trastienda, un gabinete de comunicación enfocado al campo de la moda, el diseño, el arte y la restauración, para hablarnos de su experiencia en montar una empresa diferente, con otros valores. Merche y su socia vienen de trabajar en entornos empresariales muy grandes y cuando montaron juntas su empresa decidieron que querían evitar las cosas que no les había gustado, de entornos de trabajo poco respetuosos, con dinámicas de explotación, donde se trata más de las horas que uno pasa calentando su silla que realmente el rendimiento de cada uno, siendo los mismos empleados quienes al final acaban perpetuando estas actitudes al mirar mal a la gente que se marcha antes y creando ambientes de trabajo tensos.

Sin embargo ellas creen que hay que trabajar menos y ser más eficiente, que hay que crear entornes de trabajo agradables, flexibles que permitan momentos de expansión y distensión; son 2 socias y tienen 2 empleadas fijas más una freelance que consideran como su activo más valioso y se responsabilizan de él, cuidándolo y atendiéndolo, porque saben que como mejor rendimos es cuando tenemos espacio y confianza, cuando se crean entornos para fomentar las relaciones saludables entre todos. Las empresas grandes siempre toman decisiones en base a la cuenta de resultados, sin embargo en las pequeñas es diferente y se basan más en factores humanos, ya que las relaciones interpersonales son más fuertes, más familiares.

En estos entornos pequeños los más importante es la sinceridad, que la comunicación sea real y fluida, ya que pasamos muchas horas con las personas con las que trabajamos y no se puede separar la parte afectiva; además cuando consigues una buena cohesión en el equipo no es solo más efectivo el trabajo, sino que también resulta emocionante y estimulante, algo que es una de las cosas más importantes para motivarnos a la hora de ir a trabajar. La otra es hacer algo que nos llene, por lo que tengamos pasión, que nos de placer o gusto; pasamos demasiado tiempo en el entorno laboral y hacer algo que nos desagrada o no nos llena solo sirve para acumular una frustración que acabará saliendo por algún sitio.

Ese es muchas veces el problema, que normalmente el común de la gente entiende el trabajo como un medio para ganarse el sustento y luego busca desesperadamente tiempo para hacer cosas que le llenen de otra forma, cuando la mayoría, por no decir todo el mundo, podría hacer actividades que unieran modo de vida con pasión personal o gusto. Muchos de los problemas que tenemos hoy en día de estrés, frustración, malestar personal, etc. viene dado por esta desconexión entre trabajo y pasión personal. Es nuestro deber personal responsabilizarnos de nosotros mismos, nuestro bienestar y de lo que queremos hacer, y sea al trabajo que sea, si nos sentimos a gusto y realizados con él, sentirnos orgullosos de lo que hacemos, de ser trabajador, de ser parte de esa masa trabajadora que mueve realmente el mundo.

Como era el día de Madre también hablamos de las dificultades que presenta ser mujer en los entornos laborales, con el tema de la conciliación, los embarazos, o simplemente de los prejuicios y dinámicas existentes y cómo por ser mujer parece que hay que estar todo el tiempo demostrando la valía, cuando a los hombres se les da por supuesto.

Después de comer contactamos por skype con dos chicas en Barcelona, Raquel y Elena, que han montado un centro Integral de Psicología Jurídica y Psicoterapia que busca conciliar el bienestar personal con el sistema judicial, entendiendo los procesos judiciales junto con los procesos personales que producen y ofreciendo un servicio de psicoterapia antes y después del proceso judicial.

Juntas crearon esta empresa porque en sus otros trabajos les resultaba difícil conciliar una experiencia profesional satisfactoria con el resto de aspectos de sus vidas. El trabajo ocupa tanto tiempo que nos define, pero muchas veces oculta a las personas que hay detrás, cuales son sus verdaderos gustos y motivaciones, por eso ellas también insistieron en la importancia de hacer cosas con las que nos sintamos a gusto, felices, ya que si uno trabaja contento, relajado y motivado se rinde mucho más, somos más productivos. Tenemos que ser realistas con nuestras capacidades, pero eso no exime aspirar a poder hacer otras cosas que nos llenen más, que nos aporten más cosas que solo dinero. Por eso ellas, aparte de su labor profesional también colaboran de forma desinteresada con fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro, como por ejemplo centro de acogida para adolescentes.

Hablando de su experiencia emprendedora, nos comentaron que sobre todo se dieron cuenta que nos falta más formación a la hora de montar una empresa, con aspectos como derecho laboral, gestión económica y empresarial; aunque por otra parte se compensa con el apoyo del entorno familiar. Precisamente esa familia tan importante para todo el tejido social tiene un montón de problemas para conciliarse con el trabajo; España tiene una de las peores políticas respecto a Europa de conciliación y apoyo familiar lo que provoca que los futuros padres tengan que hacer cálculos para ver si pueden o no tener hijos. Para ellas invertir en la ayuda a la paternidad y en la reconciliación laboral resultaría en un ahorro a largo plazo en psicoterapias, hospitales y cárceles .

Las cosas no son fáciles, pero es importante diferenciar esfuerzo negativo con la perseverancia, con conectar con nuestras motivaciones y aspiraciones, preguntarnos ¿para qué hago lo que hago? pararse a pensar y quitarnos etiquetas, redefinirnos por lo que tenemos dentro, por aquellas cosas que van aflorando a lo largo de la vida y que realmente nos definen. Para esto es importante la resiliencia o entereza, la capacidad que tenemos los seres humanos de sobreponernos y recuperarnos de cambios o traumas, resolviendo y superando las cosas que nos pasan para muchas veces salir fortalecido o renovado.

Si os interesa saber más de esta charla la podéis seguir con mayor profundidad aquí.

Y como era el día del trabajo, en homenaje a esa actitud tan española del escaqueo, me construí dos “dobles” de nosotros para “sustituirnos” sin que se note la diferencia… ;)